jueves, 19 de agosto de 2010

DEFINICION PSICOANALITICA DEL CUERPO

EL cuerpo es un conjunto de zonas erógenas. Cada zona remite:
- a una falta fundamental
- a una ausencia de zonas erógenas del otro cuerpo
- a las zonas erógenas del mismo cuerpo (dimensión de la represión)
- a las zonas no-erógenas.
Parecería haber una insatisfacción esencial.
El privilegio del cuerpo reside en el hecho de que subraya la articulación
del objeto con el significante.
la experiencia afirma que el cuerpo es superficie, límite para la histérica,
resistencia para el obsesivo.
La relación simétrica entre el exterior y el interior, es una engañosa apariencia
que el cuerpo mantiene, pero que la experiencia analítica invalida.
En general el cuerpo está ausente del discurso, como si por esencia, uno fuese
antinómico del otro.
No obstante será necesario y éste es el comienzo del análisis hacer aparecer
el cuerpo en el discurso.

Lucía Serrano

miércoles, 4 de agosto de 2010

EL SUEÑO ES UNA REALIZACION DE DESEOS

"Como una realización": cuando pongo "como una realización", "el sueño es como una realización de deseos", la palabra realización proviene de la demarcación de la realidad objetiva. En la realidad objetiva, lo que ocurre cuando se sueña es que acontece una realización de deseos, parecido a una realización de deseos. Es decir, volvemos a un problema de la técnica que tantas veces nos va a llamar la atención: si en la realidad material el sueño es como una realización de deseos, es en la realidad psíquica donde existe este acontecimiento de la realización de deseos. Por lo tanto, en este capítulo Freud nos plantea algo altamente interesante en el sentido de por lo menos una doble alteridad del sujeto. Pues, el "como realizado" habla del sujeto inmerso en una realidad con un otro semejante, con el cual se establecen lazos invisibles, y si nos permitimos una generalización, no conscientes. Se llaman las relaciones sociales. Pero Freud propone en el "como" la realidad psíquica y en la realidad psíquica el sujeto padece una alteridad diferente, con otro que no es su semejante, con un otro que propone para el sujeto un escenario de aconteceres del cual nada sabría. Por lo tanto el campo ideológico que abre este capítulo de La Interpretación de los Sueños, el campo ideológico que abre el psicoanálisis, es el campo de un saber no sabido para el sujeto.
En esta doble alteridad se desarrolla la realización del deseo.

Miguel Oscar Menassa

viernes, 23 de julio de 2010

"LAS 2001 NOCHES" CICLO POETICO-MUSICAL

"Si es posible el poema es posible la vida"
Miguel Oscar Menassa

Apoyamos su candidatura a Premio Nobel de Literatura 2010

LAS 2001 NOCHES
CICLO POÉTICO-MUSICAL
en LA FORJA Café Cultural
Bacacay 2414 Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Coordinan los poetas y psicoanalistas:
LUCIA SERRANO y JORGE MONTIRONI



Te esperamos el domingo 25 de Julio a las 18 hs.

Presentaremos la revista virtual de Poesía, Aforismos y Frescores:
LAS 2001 NOCHES dirigida por el Dr. Miguel O. Menassa



- MICRÓFONO ABIERTO-

INFORMES: Tel./fax: 4749-6127 y 4903-7853
luciaserrano@las2001noches.com jorge_montironi@hotmail.com

jueves, 22 de julio de 2010

PSICOANALISIS Y PSICOSIS

Octava parte
No éramos iguales, pero tampoco se podía decir que éramos diferentes. Ya que no sólo lo dicen otros investigadores, sino que también los psicóticos atendidos por mí, atravesaban en algunos momentos del tratamiento, períodos de una lucidez, aún, envidiable por mí. Períodos donde toda la locura, también, era el sesgo de esa inteligencia.
Habían frases que salían de su boca, puntuadas como si fueran poesía (sin que por eso el discurso llegara a ser poético o sencillamente más coherente) y esto, para mí por lo menos estaba claro no pasaba nunca en el paciente llamado neurótico, pero sí en mí.
Estos pensamientos, esta vecindad de mí con el psicótico me resultaba escalofriante.
¿Una vez más se agotaban las diferencias?
¿O esta vez se marcaban definitivamente las diferencias?
La puntuación me hacía pensar que tanto creación como locura, provenían de la libertad de la propia pulsación del inconsciente. Es decir, algo más allá de la represión, más allá del placer, repite. Y, esto, es verdad, pero mientras que en el creador lo que pulsa es un universo Otro, en el psicótico lo que pulsa es el rechazo de ese Otro universo. Y no es que luego no lo comparta con nosotros como otro ser más del lenguaje, sino que, sencillamente, no puede concebirse como posterior al lenguaje. Ni puede como dice el poeta, yo es Otro. En mí, diría el poeta lo que me puntúa es una falta. En el loco lo que puntúa y eso no lo puede decir el loco sino un psicoanalista, es el rechazo de esa falta.
Soy un sujeto del lenguaje dice el poeta, ese ser desaparecido por ser representado por un significante para otro.
Soy invadido diría el loco, por el lenguaje. Soy una aparición en forma de rechazo. Un agujero presente, que no puede ser representado.

Miguel Oscar Menassa

miércoles, 14 de julio de 2010

AFORISMOS Y DECIRES

Nº 380 - Antes de concluir un tratamiento, se debe analizar todo el proceso
de identificaciones con la figura del analista o sus cosas reales y, sobre
todo, imaginarias. Por ejemplo: esas mujeres que andan jorobadas por la vida,
porque piensan que siendo árabe me gustan más los camellos que las mujeres.

(del libro de Miguel Oscar Menassa "Aforismos y Decires")

sábado, 10 de julio de 2010

miércoles, 7 de julio de 2010

Imposible retornar de esta serie de 10 sueños - H.Urruspuru

El primero: De relevante color águila, estremece máquinas herrumbadas, se sueña a si mismo y muere.
El segundo: Leve color salmón. Amanece siempre en éxtasis y sus ojos son opalinos.
El tercero: No cree en nada. Hay un violinista tocando en el bosque. Cesa, cuando la luna es demasiado grande en la Colina del Oeste.
El cuarto: Es extranjero en todo lugar. Es Dios.
El quinto: Es una simple batalla, donde mueren 20 hombres y con un tiro en la nuca se ajusticia a unos pocos prisioneros que visten de blanco, y sus voces, suenan como el eco en las iglesias vacías al atardecer.
El sexto: Lleva por nombre Nathanel. Idealiza las muchas hiedras de los altos muros, los helechos y las aves. Es él, cuando el sol está en el cenit.
El septimo: A la luz de una candela, llora, llora para siempre más allá del polvo y las estrellas.
El octavo: Nace en un momento inoportuno, cuando ella entreabre su boca y toda su angustia y soledad, se llenan de amor líquido. Arcoiris.
El noveno: Vive donde habitó un poeta, en las paredes la humedad se enseñorea como artista supremo y del desdén.
El décimo: Es el no retornar, el volver al color águila.